Hospital Domingo Cuneo: advierten que las plazas están agotadas y clarifican el rol de la institución ante la presión judicial

En diálogo con el programa radial “Burro de Arranque”, la directora del nosocomio, Romina Gómez, detalló los estrictos criterios de admisión del establecimiento, el impacto de la creciente expectativa de vida y la preocupante falta de espacios de rehabilitación para personas de mediana edad en Victoria.
En la mañana de este viernes, la máxima autoridad del Hospital Geriátrico Domingo Cuneo, Romina Gómez, mantuvo una entrevista con el periodista Sebastián Firpo en el programa “Burro de Arranque”. El propósito central del diálogo, en consonancia con un comunicado emitido recientemente por la institución, fue esclarecer ante la sociedad y las distintas entidades cuál es la función específica del nosocomio. Al respecto, Gómez enfatizó que se trata de una residencia geriátrica de larga estadía para personas mayores y descartó de manera tajante la concepción de que funcione como un centro de rehabilitación.
La funcionaria expuso que la institución afronta con frecuencia situaciones complejas que alteran su normal funcionamiento, entre las que se destacan las presiones legales y los recursos de amparo interpuestos por familiares para forzar internaciones. Frente a esto, señaló que los funcionarios judiciales de la ciudad de Victoria comprenden a la perfección las limitaciones de la entidad y que se cuenta con el respaldo tanto del Ministerio de Salud de la provincia como del Hospital Salaberry, con quienes se articula una labor en equipo.
Estrictos criterios de ingreso y capacidad al límite
Durante la entrevista, se detalló el protocolo técnico que rige para la incorporación de nuevos residentes. Las solicitudes son evaluadas exhaustivamente por un “equipo de admisión de ingresos”, el cual está integrado por profesionales de las áreas de enfermería, medicina y trabajo social. Este comité analiza minuciosamente el estado de salud, la situación económica, el entorno social y las condiciones de vulnerabilidad o situación de calle de cada postulante.
Gómez remarcó que el primer requisito indispensable para iniciar cualquier evaluación es el factor etario, ya que el hospital está reservado exclusivamente para personas de 60 años o más. Actualmente, el establecimiento cuenta con una capacidad máxima de 72 plazas o camas, las cuales se encuentran ocupadas de manera permanente. Esta ocupación total genera una lista de espera cuya rotación real se produce únicamente ante el fallecimiento de alguno de los internos, una realidad que la directora describió como un reflejo directo del incremento en la expectativa y calidad de vida que reciben los adultos mayores dentro de la institución.
Preocupación por el vacío prestacional en la mediana edad
Hacia el cierre de la entrevista, la directora visibilizó una problemática estructural que excede las competencias de la entidad pero que afecta directamente a la comunidad local: la desprotección de la franja etaria comprendida entre los 40 y los 59 años.
Según el análisis del equipo del nosocomio, en la ciudad de Victoria se registra una carencia absoluta de espacios públicos o privados destinados a la internación o rehabilitación de personas de mediana edad con necesidades sanitarias o sociales complejas. Ante este panorama, Gómez manifestó la urgencia de que las autoridades correspondientes y los concejales tomen conocimiento de los informes institucionales para comenzar a gestionar soluciones a este cuello de botella prestacional.