Cecilia Pereyra explicó los alcances del comunicado de los veterinarios de Victoria sobre las urgencias

La médica veterinaria aclaró que el comunicado del Colegio de Médicos Veterinarios de Entre Ríos, Seccional Victoria, no implica una negativa a atender emergencias, sino que busca establecer las condiciones de atención fuera del horario habitual. También explicó las diferencias entre una urgencia real y situaciones que podrían haberse tratado con anterioridad.
La médica veterinaria Cecilia Pereyra explicó los motivos del comunicado difundido por el Colegio de Médicos Veterinarios de Entre Ríos, Seccional Victoria, durante una entrevista en el programa Burro de Arranque, de FM 90.3 Victoria.
La profesional señaló que el documento surgió a partir de distintas situaciones que atraviesan los veterinarios de la ciudad, en particular ante los reclamos de personas que consideran que deben estar disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana.
La diferencia entre una urgencia y un problema que requiere atención previa
Pereyra explicó que, en ocasiones, los profesionales reciben llamados por situaciones que se presentan como urgencias, aunque los síntomas o las lesiones comenzaron varios días antes y podrían haberse atendido durante el horario habitual.
Como ejemplo, mencionó los casos de perros con bicheras. Según detalló, estas lesiones pueden originarse a partir de una herida que se infecta y que, con el paso de los días, atrae moscas que depositan sus huevos, dando lugar a la aparición de larvas.
En esos casos, sostuvo que el problema requiere una atención que podría haberse solicitado desde el momento en que se produjo la lesión, sin esperar hasta que la situación se agrave.
También se refirió a los gatos con dificultades para orinar o presencia de sangre en la orina. Según indicó, cuando los síntomas se advierten durante varios días, la consulta veterinaria debería realizarse sin demoras, antes de que el cuadro avance.
La profesional remarcó la importancia de reconocer los primeros signos de enfermedad y acudir a tiempo a una consulta, para evitar complicaciones que luego puedan requerir atención de urgencia.
Las emergencias que requieren un equipo especializado
La veterinaria diferenció estas situaciones de las emergencias que necesitan intervención inmediata. Como ejemplo, mencionó la torsión gástrica, un cuadro que puede presentarse especialmente en perros de razas grandes y provocar una rápida distensión del abdomen, con riesgo para la vida del animal.
Pereyra explicó que este tipo de casos requiere una cirugía urgente y la participación de un equipo integrado por cirujanos, ayudantes y personal especializado en anestesia.
Por ese motivo, señaló que un profesional que trabaja de manera individual puede no contar con los recursos humanos y técnicos necesarios para resolver una emergencia de esa complejidad durante la madrugada.
En ese contexto, explicó que el comunicado recomienda considerar alternativas en otras ciudades, como Rosario, donde existen centros veterinarios con atención las 24 horas y equipos preparados para abordar este tipo de intervenciones.
Asimismo, aclaró que el objetivo del documento no es dejar sin asistencia a los animales ni negarse a atender emergencias, sino informar sobre las limitaciones y las condiciones necesarias para brindar una atención adecuada.
Las consultas fuera de horario tienen un costo diferencial
Otro de los puntos abordados por Pereyra fue el costo de las prestaciones veterinarias realizadas fuera del horario habitual de atención.
La profesional explicó que las urgencias fuera del horario comercial establecido por cada veterinario tienen un costo adicional, que debe abonarse en el momento de la atención.
En ese sentido, comparó la situación con la atención en un establecimiento privado de salud, donde los servicios profesionales también tienen un costo. Además, señaló que una intervención veterinaria implica el uso de medicamentos, materiales descartables y otros recursos necesarios para atender al paciente.
Pereyra sostuvo que uno de los inconvenientes que enfrentan los profesionales es que algunos propietarios solicitan atención de urgencia y se comprometen a pagar posteriormente, pero finalmente no regresan para abonar el servicio.
Según explicó, esta situación genera dificultades económicas, ya que los insumos y los recursos utilizados deben ser cubiertos por los propios profesionales.
El descanso profesional y el desgaste de la actividad
Durante la entrevista, la veterinaria también hizo referencia al desgaste físico y emocional que implica la profesión. Indicó que los profesionales necesitan descansar, dormir y recuperarse, especialmente porque realizan cirugías, tratamientos y otras intervenciones que requieren concentración y precisión.
En ese sentido, advirtió que la falta de descanso puede aumentar el riesgo de cometer errores durante la atención de los pacientes.
Además, mencionó el impacto emocional que implica acompañar a los propietarios cuando sus animales atraviesan enfermedades graves o deben ser sometidos a eutanasia.
Frente a las críticas que, según señaló, recibieron algunos veterinarios en las redes sociales por su postura ante las urgencias, defendió el compromiso de los profesionales con la salud animal y destacó que la elección de la carrera responde al amor por la actividad.
Finalmente, Pereyra insistió en que el comunicado busca generar una mayor comprensión sobre las condiciones de trabajo de los veterinarios, la necesidad de respetar sus horarios y la importancia de consultar a tiempo para evitar que problemas tratables se conviertan en emergencias.
La profesional remarcó que el planteo no apunta a rechazar la atención de urgencias, sino a promover un uso responsable de los servicios veterinarios y reconocer que no todos los establecimientos cuentan con la infraestructura necesaria para responder a cualquier emergencia, en cualquier momento del día.
