LOCALES

De niño entre colectivos: Cachito Aquino recordó la historia de su familia y sus primeros años en el transporte

Cachito Aquino repasó en una entrevista los recuerdos de su infancia y adolescencia vinculados al transporte de pasajeros, la historia de la Empresa Ago y las anécdotas de sus primeros años como guarda. También destacó el trabajo de los choferes, mecánicos y personal de mantenimiento que actualmente forman parte del TUM.

Una infancia entre colectivos

Durante la entrevista, Aquino recordó que su vínculo con los colectivos comenzó desde muy pequeño, debido a la tradición familiar vinculada al transporte.

Según relató, junto a sus hermanos comenzó a acercarse a los vehículos desde aproximadamente los 12 o 13 años. En aquella época, las unidades contaban con direcciones mecánicas, muy diferentes a los sistemas hidráulicos utilizados posteriormente.

Aquino recordó que, siendo adolescente, intentaban mover o maniobrar los colectivos, aunque las características de aquellos vehículos hacían que la tarea requiriera un importante esfuerzo físico.

La historia de la Empresa Ago

Al ser consultado sobre la empresa familiar, Aquino explicó que pertenecía a su padre, su tío y su abuelo. Inicialmente se denominó El Charabón y posteriormente pasó a llamarse Ago.

El entrevistado señaló que los primeros servicios se realizaban por caminos de tierra hacia Paraná y que, con la llegada de las rutas asfaltadas, la actividad fue adquiriendo nuevas características.

Según recordó, durante la década de 1950 la empresa pasó a consolidarse como Empresa Ago, con unidades nuevas para aquella época y una importante presencia tanto en servicios de transporte como en turismo.

La empresa realizaba viajes hacia distintas localidades, entre ellas Gualeguay, Nogoyá y Paraná. También efectuaba viajes de estudio a destinos como Bariloche y Mendoza, por lo que varias generaciones de vecinos mantienen recuerdos vinculados a sus servicios.

El antiguo galpón y la estación de servicio

Aquino también recordó los lugares donde se guardaban las unidades de la empresa familiar.

Mencionó una antigua estación de servicio YPF ubicada sobre Bartoloni, donde posteriormente funcionó un espacio relacionado con imágenes médicas. Según relató, el establecimiento perteneció a su abuelo y a su padre y luego fue vendido.

El galpón donde se guardaban los colectivos se encontraba junto a ese lugar, sobre calle Bartoloni.

Los primeros años como guarda

Entre los recuerdos más particulares de su adolescencia, Aquino relató sus primeras experiencias como guarda.

Recordó que, cuando tenía aproximadamente 14 o 15 años, los domingos debía presentarse para realizar el servicio que partía a las 18:30 desde la ex terminal con destino a Nogoyá.

En aquellos viajes iba acompañado por sus hermanos Fidel y Martín y debía cobrar los boletos a los pasajeros. Según contó, una de las características de esos servicios era la gran cantidad de jóvenes que viajaban hacia Rosario del Tala para cumplir con el servicio militar.

Aquino recordó que tenía apenas 13 o 14 años cuando comenzó a desempeñar esa tarea y que los jóvenes que viajaban, de entre 18 y 19 años y algunos de mayor edad, solían hacerle bromas mientras realizaba su trabajo.

Con humor, señaló que en aquella época recibir la noticia de que le correspondía realizar la línea a Nogoyá era prácticamente una “tortura”, aunque con el paso de los años esos recuerdos se transformaron en anécdotas que hoy valora.

Un reconocimiento al personal del TUM

Durante el cierre de la entrevista, Aquino destacó especialmente a los trabajadores que actualmente forman parte del Transporte Urbano de Pasajeros (TUM).

Envió un saludo a los choferes que trabajan junto a él y remarcó que muchas veces son quienes reciben directamente las críticas o situaciones derivadas del funcionamiento cotidiano del servicio.

En ese sentido, señaló que el objetivo es brindar el mejor servicio posible con los recursos disponibles.

También reconoció el trabajo de los mecánicos y del personal de mantenimiento, a quienes consideró una parte fundamental para garantizar el funcionamiento de las unidades.

Finalmente, extendió su reconocimiento a todas las personas que forman parte del TUM, y contribuyen diariamente al servicio de transporte público.

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